Mostrando entradas con la etiqueta el perdon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el perdon. Mostrar todas las entradas

03 agosto 2008

El fin de la venganza por el medio del perdon

Gordon Wilson sujetaba la mano de su hija Marie mientras ambos yacían atrapados bajo una montaña de escombros. Era 1987, los dos estuvieron entre los asistentes a un pacífico servicio conmemorativo en Enniskillen (Irlanda del Norte), cuando estalló una bomba terrorista. Al final del día, Marie y nueve otros civiles habían muerto y sesenta y tres habían sido hospitalizados con heridas. "Papa, yo te amo mucho" - fueron las ultimas palabras de Marie.
Asombrosamente, Gordon rehusó pedir que se tomaran represalias, diciendo que expresiones de ira no podían devolverle su hija ni traer la paz a Belfast. Sólo unas horas después del atentado, dijo a periodistas de la BBC: "He perdido a mi hija, y la echaremos de menos. Pero no guardo rencor…Eso no me la devolvería… Les ruego que no me pidan una razón…no tengo respuesta. Pero sé que tiene que haber un plan. Si no creyera eso, me suicidaría. Es parte de un plan mayor, y Dios es bueno. Y nos volveremos a ver". Más tarde, Gordon dijo que no era su intención que se formulara una teología de justicia con sus palabras. Simplemente le habían salido de lo más profundo de su corazón. En los días y meses que siguieron al atentado, luchó para vivir de acuerdo con sus palabras. No era fácil, pero era algo de qué agarrarse, algo para mantenerlo a flote en las horas más sombrías.Sabía que los terroristas que le quitaron la vida a su hija no tenían ningún remordimiento, y sostuvo que deberían ser castigados y encarcelados. Aún así, se le entendió mal, y muchos lo ridiculizaron porque rehusaba buscar venganza.

"Los que tienen que responder por esta acción, un día enfrentarán al juicio de Dios, que está mucho más allá de mi perdón… Estaría mal de mi parte dar la impresión de que a pistoleros y a terroristas pone-bombas se les debería permitir andar libremente por las calles. Pero por mi parte…sean juzgados o no en esta vida por un tribunal…yo hago lo que puedo por manifestar perdón… La última palabra le corresponde a Dios…y los que buscan su perdón tendrán que arrepentirse." El perdón le permitió a Gordon aceptar la muerte repentina de su hija, y tuvo efecto mucho más allá de su propia persona. Por lo menos por un tiempo, sus palabras rompieron el círculo vicioso de matanza y venganza.


--------------------------------------------------------------------------------------


La historia de Steven McDonald ha tocado a muchos americanos, pero parece que no son muchos los que ven en su acto de perdonar algo más que un acto de voluntad sobrenatural. Steven, un policía y detective de la ciudad de Nueva York, fue baleado en 1986 mientras interrogaba a tres jóvenes en el Parque Central, y quedó paralizado del cuello hacia abajo. Llevaba menos de un año de casado, y su esposa tenía dos meses de embarazo.Shavod Jones, su asaltante, provenía de un complejo de viviendas públicas en Harlem, Nueva York; Steven vivía en un barrio de gente blanca adinerada. Su breve encontronazo podría haber terminado con prisión para uno, y toda una vida de amargura para el otro. Pero aún antes de que soltaran a Shavod de la cárcel, comenzó a cartearse con él en un esfuerzo de traer “paz y propósito” a la vida de ese joven. Steven escribe: Preguntarme por qué me había disparado el muchacho era algo que estaba completamente fuera de mi pensamiento mientras miraba el cielo raso desde mi cama en el hospital. Estaba perplejo, pero descubrí que no podía odiarlo a él sino a las circunstancias que esa tarde lo habían llevado al Parque Central con una pistola escondida en el pantalón.Para ese muchacho yo era una chapa, un uniforme que representaba al gobierno. Yo era el sistema que les permitía a los dueños de casas cobrar alquiler por apartamentos escuálidos en edificios deteriorados; yo era la agencia municipal que reconstruía barrios pobres y echaba a los residentes, mediante el “aburguesamiento”, sin tener en cuenta si eran buenos ciudadanos que respetaban la ley, o criminales y traficantes en drogas; yo era el policía irlandés que se presentaba en una disputa doméstica y se iba sin hacer nada porque no había ninguna violación de la ley.Para Shavod Jones, yo era el chivo expiatorio, el enemigo. No me veía como una persona con seres queridos, como hombre casado y futuro padre. Él estaba infectado con los mitos que circulan entre su gente: Los policías son racistas, se vuelven violentos, así que ármate contra ellos. No, yo no podía echar la culpa a Jones. La sociedad, la familia, las agencias sociales responsables por él, los que hicieron que fuera imposible que sus padres se quedaran juntos – todos le habían fallado mucho antes de que Shavod Jones se encontrara con Steven McDonald en el Parque Central.A veces, cuando no me siento bien, puede que me enoje. Pero me doy cuenta de que el enojo es una emoción derrochada…A veces estoy enojado con el adolescente que me pegó el balazo; pero más a menudo le tengo lástima. Sólo espero que él pueda cambiar su vida y ayudar a la gente en vez de hacerles daño. Yo le perdono y espero que pueda encontrar paz y propósito en su vida.Al principio Shavod no contestó las cartas de Steven; más tarde, cuando lo hizo, el intercambio fracasó, porque Steven rehusó acceder a su pedido de ayudarle a obtener la libertad condicional. A fines de 1995, sólo tres días después de salir de la prisión, Shavod perdió la vida en un accidente de motocicleta. Steven continúa predicando su mensaje de amor y perdón desde su silla de ruedas.Hace varios años visité a Steven en su casa en Long Island, e inmediatamente quedé impresionado por su bondadosa manera, sus ojos chispeantes, y el alcance de su invalidez. Es bastante difícil para una persona mayor vivir confinado a una silla de ruedas. Que a un hombre lo arranquen de la vida activa a los veintinueve años es devastador; agrega a esto tener que respirar por una traqueotomía, y un hijo de dieciocho años cuyo papá nunca ha podido abrazarlo – ahí tienes a Steven McDonald. Pero no percibí ningún enojo, ninguna amargura.Con calma y con firmeza me abrió su corazón. Habló de aquel balazo como de una “bendición”, una dura prueba de fe, que sin duda lo había acercado más a Dios, y lo había obligado a enfocarse más en lo espiritual y lo eterno:Al principio, el perdón era una manera de seguir adelante, una manera de dejar atrás aquel horrible accidente. Pero luego me di cuenta de que yo había vivido una vida pecaminosa y egoísta, y que yo mismo necesitaba perdón. Era muy simple.Ahora, Steven ha encontrado un propósito para su vida: enseñar a perdonar. Regularmente habla en escuelas primarias y secundarias, y en ceremonias de graduación. Considera su trabajo como un encargo de Dios. Puesto que perdonó, y compartió con otros su acto de perdonar, Steven tiene la esperanza de que la gente vuelva a descubrir a Dios.Once años después del balazo, su esposa Patti sigue fielmente a su lado. Luchan a diario con la realidad de su incapacidad y los efectos que tiene sobre su matrimonio. A menudo Steven tiene que batallar contra el desaliento, y hasta ha luchado contra pensamientos suicidas. Pero cuando le pregunté si el perdonar en sí había sido una lucha, dijo que no, que era más bien un don, una gracia.No debe ser fácil perdonar cuando uno ha sido tan gravemente herido. Pero aún en la agonía más profunda tenemos que elegir entre amar u odiar, perdonar o condenar, buscar reconciliación o venganza. Steven podría haberse amargado, pero escogió el camino de la paz y la reconciliación, y hasta el día de hoy está transformando la vida de otros.



-------------------------------------------------------------------------------------


Aqui un testimonio que conto mi pastor . Lo cuento de la memoria.

En los años 1915 fue el genocidio de los armenios por los asi llamados Jóvenes Turcos, en el Imperio Otomano. los turcos mataron muchos armenios con tanta brutalidad, que narrarlo fielmente es imposible , nosotros solo podemos imaginar. habia una familia, de armenios, a su casa llegaron los turcos, mataron a los padres ante los ojos de sus hijas. A la hija menor de la familia armenia el jefe de los turcos la dio a sus compañeros para que se diviertan..y la mayor el mismo la llevo, para que ella le sirva. Paso bastante tiempo, y ella soporto muchas cosas horribles. Pero un dia Dios le dio una opurtunidad de escapar. y fue un milagro que ella pudo hacerlo, escapo. Y despues de un tiempo ella fue a un hospital a trabajar. Y paso asi que un dia ellos se encontraron otra vez - ella y aquel jefe de los turcos, a quien ella servia. A el llevaron a este hospital herido gravemente . Y esa muchacha estaba al cuidando de el. Mucho tiempo el estaba asi, muy enfermo, no podia hacer nada, el no entendia nada. Y ella siempre estaba haciendo todo lo que debia hacer una enfermera para este hombre, y mucho tiempo paso ayudandole a sobrevivir. Y por fin un dia el se sentio mejor, y ya podia entender lo que pasaba a su al rededor ; el medico le dijo a el que el no estaria vivo ahora si no fuera por la enfermera, Y cuando el turco este turco la vio, la pregunto si no la habia conocido antes . Y ella dijo que si, y le conto quien era. Entonces este hombre le pregunto - "Por que no me mataste?" .. Y ella respondio - "Yo sigo a Aquel,quien me dijo que debo hacer las cosas asi ".


Soldados romanos, Pilato, Herodes y los miembros de Sanedrin simplemente "hacian su trabajo" - una excusa miserable, la cual usaban despues y usan ahora. Jesus dejo esto para atras, El llamaba directamenta a los corazones de la gente. Ellos necesitaban del perdon, mas qu cualquier otra cosa. Nosotros, quien creemos en la redencion, sabemos que Jesus pensaba no solo de aquellos que lo mataban, cuando decia sus ultimas palabras. El pensaba en nosotros. Con su cruciifixcion y solo con esta El puso el FIN a la ley de la eterna venganza. El nos dejo un camino el cual podemos aceptar o no. Nosotros podemos escoger perdonar o no perdonar. El perdon nos libera, el rencor y venganza nos condenan


No paguéis a nadie mal por mal;
procurad lo bueno delante de todos los hombres.
Si es posible, en cuanto dependa de vosotros,
estad en paz con todos los hombres.
No os venguéis vosotros mismos, amados míos,
sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está:
Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.
Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer;
si tuviere sed, dale de beber;
pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.
No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.


(Romanos 12:17-21)

17 julio 2008

Los límites del perdón II

Karl pronto murio sin recibir el perdon de Simon . Simon Wiesenhal fue salvado por los soldados americanos.

Aquella escena del hospital nunca lo dejaba en paz.

Karl le dejo todo lo que tenia a Simon; pero el tomo solo la direcion de su madre y despues de la guerra la visitó en Stuttgart. Esta visita solo le vizo sentir peor a Simon. La madre de Karl le contaba con ternura sobre la juventud piadosa de su hijo. Wiesenthal no le dijo nada, no le conto como murio su Karl .

Durante muchos años Simon Wiesenthal pregunto a varios rabinos y sacerdotes como el debio actuar , luego de 20 años despues de la guerra, el escribio su historia, y la mando a varias personas que conocia: cartas preguntando ¿ que habria hecho usted en mi lugar? a los judios y no judios, a los catolicos, protestantes y a personas que no pertenacian a nunguna religion.

De los 32 hombres y mujeres, de los cuales el recibio las respuestas, solo 6 dijeron que Wiesenthal cometio un error cuando no perdono al aleman.

Uno de los cristianos escribio: "Yo comprendo su desicion de no perdonar a este hombre. Eso esta completamente de acuerdo con el espiritu del Antiguo Testamento. Pero tenemos el Nuevo Testamento, que nos dio Jesucristo, El Evangelio. Yo pienso, como cristiano, ustde debia perdonarlo".

otros respondian con las frases vacias, pero la mayoria de aquellos que respondieron dijeron que Wiesenthal hizo bien. "Pues que derecho moral el tenia para perdonar el mal que fue hecho al otro?" - preguntaban ellos , - "Solo el que ha sufrido esta calificado para tomar esa desicion".

Algunos de los judios respondieron, que la cantidad de los crimenes, que cometieron los nacistas salio de los limites de cualquiera capacidad de perdonar.

Herbert Gold, el escritor y profesor americano, dijo: " La culpa por este horror con todo su peso esta en los alemanes de aquel tiempo, y cualquiera reacion no puede excusarse ". El otro decia: " Aquellos millones de las personas sin culpa , que fueron torturados y matados brutalmente, deberian ser resucitadass antes que yo perdone".

La autora de unas novelas, Cynthia Ozick escribió : "A los hombres de SS hay que enterrar sin ataúdes. Y que todos ellos vayan al infierno!".

Un "cristiano" confeso: "Yo lo mataria en su cama.."

---------------------------

Ahora quiero pasar un poco por el libro "La gracia divina" de Philip Yancey, donde en un capitulo el esta reflexionando en este relato de Wiesenthal y del perdon:

Cuando por primera vez lei "El Girasol",10 años atras, - Dice Yancey, - me sorprendio la unanimidad con que fueron escritas todas las respuestas. De los teologos "cristianos" yo esperaba hablar mas de la misericordia... Pero ahora, cuando lei todas estas lineas de nuevo vi este horrible logica de la vida sin perdon.
En el mundo, donde pasan cosas tan horribles, tanta crueldad, tanto odio, el perdon en verdad parece algo injusto, irracional, fuera de tiempo... Si, las personas, familias deben aprender a perdonar; pero que con los casos como de Alemania nazi? Como decia el filosofo Herbert Marcuse: "Nadie puede caminar libremente, matando, torturando, y despues cuando vendra el momento simplemente pedir perdon y recibirlo".

a decir verdad, yo no se que yo le responderia a Simon Wiesenthal - dice Philip Yancey, - Estamos autorizados nosotros perdonar el mal, que no fue hecho a nosotros y de cual no hemos sufrido, sino otros? Karl se arrepentio, pero cuanta gente con las caras de piedra, con la sonrisa contentos de si mismo realizaban el juicio en Nurnberg y Stuttgart?

Martin Marta, uno de los cristianos, cuya respuesta esta publicada en el libro de Wiesenthal, escribio algo con que tengo tentacion de ponerme de acuerdo: "Yo puedo responder a esta pregunta solo con silencio. Aquellos que no son judios, y mas los cristianos, no deben dar consejos acerca del Holocausto a aquellos quienes lo han vivido, en los proximos 2000 años. Pero despues ya no tendremos nada que decir". Pero debo confesar que al leer la gente que estaba de acuerdo de no perdonar, no podia evitar la curiosidad - Cuyo precio sera mas alto - del perdon o de no perdonar?? El argumento mas persuasivo a favor del perdon es su alternativa - la constante ausencia del perdon. Supongo, que el Holocausto es un caso especial, pero que vamos hacer con los casos mas recientes y que ahora pasan en el mundo?

Por la logica del odio: no luchar con lo enemigos significa traicionar a los antepasados y aquellos sacrificios que ellos han hecho; Pero en la ley de la venganza hay un gran defecto : ella nunca llega un punto final.

Lewis Smedes escribio: "La venganza es la pasión por ajustar cuentas. Es un ardiente deseo de devolver tanto dolor como el que nos han hecho pasar… El problema de la venganza es que nunca consigue lo que quiere; nunca ajusta las cuentas. La equidad nunca llega. La reacción en cadena iniciada por cada acto de venganza siempre sigue su curso sin que nadie se lo impida. Ata tanto a la víctima como a su verdugo a una escalera mecánica ascendente de dolor. Ambos están metidos en ella sin poder salir, mientras se siga exigiendo paridad, y la escalera no se detiene nunca, ni deja que nadie se baje de ella"

El perdon puede ser injusto, pues no lo merece el perdonado, pero el perdon nos da una opurtunidad de detener la implacable fuerza de la venganza.

Mientras tanto hoy, la violencia, el odio lentamente arde entre China y Taiwan, India y Pakistan, Rusia y Chechenia, entre judios y arabes en el Oriente Medio. Las raices de cada uno de estos conflictos estan en decadas o siglos pasados y como en el caso de los arabes y judios - en milenios pasados . Cada una de las partes intenta cobrar lo que le hicieron en el pasado .

Ahora tantas peliculas estan basados en la venganza, nos muestran como la gente mala mata a los buenos y un heroe va y encuentra a los malos y ajusta cuentas, en el final de pelicula vemos que el mal fue vencido por "el bien".

La politica esta trabajando con casos generales: fronteras, bienestar, crimenes. El perdon verdadero debe luchar con el mal, que esta dentro de corazon de cada persona concreta, con algo, de que la politica no se ocupa. El odio, rencor, venganza en las masas esta multiplicando como una epidemia. Una persona tosiendo puede contagiar a todo el autobus y La cura se debe hacer a cada persona por separado.

Helmut Tilike recuerda sus primeros clases biblicas, que el hacia despues que empezo a trabajar como pastor en una de las iglesias alemanas. El decidio ser fiel a las palabras de Jesus: "
Todas las cosas me son entregadas de mi Padre". Y asi el entendi que aun Adolf Hitler, estando al poder en el pais, solo era una marioneta en las manos de Dios, que es el Dueño de todo. El grupo que estudiaba la Biblia alli, consistia de dos ancianas y un hombre anciano, que tocaba el organo. Mientras tanto, tras de la ventana pasaban los ejercitos de Hitler Yugend. "El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza..." - debio simpre recordarse a si mismo Tilike.

Unos pocos santos, orando en una casa, - dijo Filip Yancey - mientras afuera marchan legiones de la fuerza es como una imagen. Los ejercitos de la fe parecen debiles en el mundo real ante la cara de las fuerzas del odio y venganza. Se puede salir a la batalla con un soldado contra una bomba nuclear?

PERO la hsitoria nos muestra cuanta fuerza tiene la gracia y el perdon!

Vamos a ver estos ejemplos de la historia en el mensaje siguente.

14 julio 2008

Los límites del perdón

Ahora quisiera dedicar un tiempo para reflexionar sobre el perdon, lo que es muy importante en este mundo, lleno de odio.

Hay un libro, "El girasol. Los Límites Del Perdón" de Simón Wiesenthal, sobreviviente del Holocausto, donde el cuenta su historia:

En el año 1944 Simón era un joven polaco, prisionero de guerra de los Nazis. El había visto cómo los Nazis mataron a su abuela en las escaleras del edificio donde vivía con su familia y cómo su madre fue llevada a la fuerza a un campo de concentración. En total, mataron a 89 miembros de su familia.
En desesperación, Simón intentó suicidarse, pero no pudo. Fue capturado y llevado a un campo de concentración.


Un día, fue llevado a un hospital para limpiar los pisos y hacer el aseo en general. Una enfermera se le acercó y le preguntó si el era judío. Asintió con la cabeza. Ella le dijo que la siguiera.

Con cierto temor, la siguió hasta una habitación en penumbras. En la cama estaba un soldado alemán mortalmente herido. Tenía la cara totalmente cubierta de vendas, con unos agujeros para los ojos y la boca. Era un oficial de alto rango de las SS alemanas. Quería confesar algo antes de morir.

“Me llamo Karl,” dijo el moribundo. “Tengo que decirte algo que hice que es horrible. Tengo que decírtelo a ti porque tu eres judío”.

Karl le contó que crecio en la familia católica, de su fe de niño, la cual había perdido en Hitelr Yugend (movimiento juvenil nazis). Despues como el habia ido como el voluntario a SS ( organización militar y de seguridad del partido nacionalsocialista aleman de los trabajadores en Alemania, responsable del exterminio de judíos durante el Holocausto). Y hace poco que el volvio mal herido del frente ruso.

En tres ocasiones Simón intentó irse de esa habitación. Cada vez el herido lo agarraba con una mano blanca, sin sangre, fría. Le imploró que escuchara su historia.

Le contó que en cierta ocasión, retirándose del frente ruso, cayeron en una emboscada y 30 de sus soldados fueron matados. En represalia, tomaron a 300 judíos y los encerraron en una casa de tres pisos.
Echaron gasolina en la casa, cerraron las puertas y lanzaron granadas contra la casa. Karl y sus soldados quedaron apostados alrededor de la casa para disparar a cualquiera que quisiera salir.

La casa comenzó a arder y los gritos de dolor y de miedo eran inhumanos. Le dijo: “Vi un hombre que abrazaba un niño pequeño. Su ropa estaba incendiada. A su lado estaba una mujer, me imagino que la madre de ese niño. Con su mano libre el hombre tapó los ojos de su hijo y los tres saltaron al vacío. Disparamos contra ellos mientras estaban en el aire... Oh Dios mio! "

Todo este tiempo Simon Wiesenthal estaba en silencio. Karl seguia contarle otras cosas horribles, pero siempre regresaba a ese episodio del hombre con el niño y cómo lo habían utilizado como blanco para dispararle.

“Estoy aquí lleno de remordimiento. En estos últimos momentos de mi vida, tú estás aquí conmigo. No sé quien eres ni como te llamas. Solo sé que eres judío.

Todas las noches tengo la misma pesadilla. Veo a ese joven padre con su hijo y su esposa saltar al vacío. Veo mi ametralladora dispararle mientras están en el aire.

Sé que las cosas que te conte son horribles, y mucho tiempo, esperando la muerte, quería hablar con un judío y pedirle perdón por mis atrocidades. Pero no sabia si aun hay aqui judios... Necesito tu perdón para poder morir en paz”.

Simón Wiesenthal, de profesión arquitecto, de 20 años de edad, vestido con el horrible uniforme de un prisionero de guerra, con una enorme estrella de David en el pecho, que lo distinguía como judío, sintió el peso de toda su raza sobre sus hombros.

El miro por la ventana al patio, lleno de la luz del sol. Miró lo restos miserables del que antes había sido un oficial orgulloso de su raza y su rango. Olfateó el olor fétido de un cuerpo putrefacto y tomó una decisión: se levantó de su silla y sin pronunciar palabra alguna, salió de esa habitación.



La segunda parte del libro está construida con las respuestas escritas por varias personas, a quien el autor le planteó la siguiente pregunta: “Si usted hubiera estado en mi lugar... ¿qué habría hecho?”...

Sobre estas respuestas y lo demas voy a escribir en el mensajes siguente.